Doctora Leyla Abboud (MN 100051)
Médica clínica especialista en Estética
Las que no llegaron en forma al verano ahora se debaten sobre si continuar con los tratamientos estéticos o posponerlos hasta el invierno. Es que muchos están contraindicados en esta época del año. Pero no todos. En esta nota, los sí y los no
La contradicción femenina hace que las mujeres esperemos el verano y ¡también lo detestemos! Muchas pensamos que si no llegamos diez puntos a esta época debemos padecerla, y que no podemos realizarnos ningún tratamiento estético hasta el próximo invierno. ¿Las razones? están contraindicados por los efectos del sol, por las manchas que pueden quedarnos, porque son demasiado abrasivos, y por todos esos efectos colaterales que imaginamos. Pero ¿cuánto hay de cierto al respecto?
¿Qué es lo que verdaderamente te podés hacer y qué no? Preguntas y respuestas para que el verano no sólo sea un tiempo de descanso, sino también el momento ideal para verte muy bien.
¿La depilación definitiva está contraindicada por el sol?
Sí. Es cierto que este tratamiento se recomienda exclusivamente para el invierno porque requiere de varias sesiones durante las cuales no podrás exponerte al sol. Se realiza con un láser que se aplica sobre la zona y que ataca el vello de raíz, reconociéndolo por su pigmento oscuro. En caso de que estés bronceada, este láser puede actuar afectando tu piel y dejándola manchada.
¿Los hematomas de cirugías expuestos al sol dejan marcas?
Sí. Como mínimo, luego de una cirugía debemos esperar un tiempo prudencial de un mes para volver a disfrutar del sol porque las cicatrices y hematomas pueden oscurecerse y dejar manchas permanentes. Por otro lado, las bajas temperaturas invernales ayudarán a que la inflamación post operatoria disminuya con mayor facilidad, y esto en verano es totalmente inverso. A su vez por el calor, la zona con vendajes y puntos puede provocarnos transpiración y picazón, lo que hará más incómodo el tiempo de recuperación.
¿Los tratamientos contra la celulitis son inútiles en el verano?
No. Para combatir la celulitis hay varios procedimientos con un alto nivel de eficacia. Entre ellos podemos nombrar la carboxiterapia, que consiste en inyectar el gas del dióxido de carbono en la piel, generando cambios en la textura. También contamos con el drenaje linfático, que estimula la eliminación de líquido y grasas por medio de un masaje, y con las botas de presoterapia, que reducen la celulitis porque optimizan la circulación sanguínea de la zona. Este último procedimiento se implementa a través de un sistema de botas neumáticas que se inflan y desinflan, generando un masaje similar al del drenaje linfático y provocando la eliminación de la grasa a través de la orina. Sin embargo, es fundamental que todos estos tratamientos se acompañen con ejercicio, una dieta balanceada y la toma de abundante agua; rutinas que en verano solemos saltear. Si esto no complementa la práctica del consultorio, los resultados tardarán en aparecer o serán menores a los de las pacientes más constantes y disciplinadas.
¿Los tratamientos contra las várices pueden manchar la piel?
Sí. Para tratar várices y arañitas, uno de los procedimientos más comunes y eficaces es la escleroterapia, que consiste en la aplicación de pequeñas inyecciones que actúan dentro del vaso sanguíneo para revertir el proceso. Este tratamiento se debe realizar únicamente durante el invierno porque si luego de las aplicaciones la piel de las piernas entra en contacto con el sol, puede lesionarse con manchas permanentes.
¿Los cuidados domiciliarios hacen a la óptima eficacia del tratamiento?
Sí. Muchas veces los procedimientos en sí no están contraindicados durante el verano, pero lo que sucede es que requieren muchos cuidados posteriores o complementarios, que a las pacientes les resultan más sencillos de cumplir durante la época invernal. Algunos de estos cuidados pueden ser la gran ingesta de agua, la alimentación adecuada, la realización de ejercicio cotidiano, evitar el sol por completo, la protección solar diaria con pantallas (y más de una vez por día), el uso de ropa que tape la zona tratada, el cumplimiento de la cantidad de sesiones recomendadas en el tiempo que prevea el profesional, el uso de cremas complementarias, evitar el cigarrillo o el alcohol, etc. Es así como confirmamos que el tratamiento es una gran parte de la solución a los problemas estéticos, pero la paciente necesita cumplir a rajatabla con sus cuidados domiciliarios para que la efectividad sea óptima y duradera, también durante el verano.
Cada paciente es un mundo
El especialista en medicina estética será el encargado de asesorarnos con respecto al tipo de tratamiento, de acuerdo a nuestro tipo de piel, edad, antecedentes clínicos, estilo de vida, resultados y, por supuesto, nos dirá cuál es la mejor época del año para realizarlo. Sabemos que cada paciente es un mundo, con sus particularidades, hábitos y costumbres y, por eso, un procedimiento que resulte efectivo para una, no lo será en el mismo grado y tiempo para otra. Así es que el asesoramiento médico es fundamental para perfeccionar los efectos en cada cuerpo, tanto en invierno como en verano.
