Impulsada por cambios culturales y sociales como la maternidad tardía y la cercana inclusión de los tratamientos de fertilización en el PMO, la demanda registra un aumento exponencial. En la Argentina, unos 100 mil bebés nacieron por estas técnicas
Especialistas en reproducción anunciaron en el 28° Congreso Anual que la Sociedad Europea de Medicina Reproductiva (ESHRE) que se realiza en Estambul, que ya son unos 5 millones los bebés nacidos por medio de tratamientos de reproducción asistida de alta complejidad, desde la creación de estas técnicas, hace 33 años.
Precisamente, el 25 de julio de 1978, nacía la británica Louise Brown, la primera bebé concebida mediante una fertilización in vitro (FIV).
Si bien el nacimiento de Brown generó debates legales y éticos sobre los límites de la reproducción asistida -más específicamente aquellos relacionados con la criopreservación de embriones y la donación de óvulos y espermatozoides- la médica española y presidenta de la ESHRE, Anna Veiga, sostuvo que “la marca de 5 millones es un hito que justifica todas las batallas legales y morales y la dura lucha por la aprobación social”.
Cada año, unos 350 mil bebés se conciben mediante fecundación in vitro, un 0,3% de los 130 millones que nacen en el mundo.
En la Argentina, “se calcula que nacieron unos 100 mil chicos desde 1986, año en el que Eliana dio a luz a los mellizos Eliana y Pablo Delaporte, los primeros bebés concebidos por medio de estas técnicas en nuestro país”, estimó Gabriel Fiszbajn, jefe de medicina reproductiva del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (CEGyR).
Esta cifra representa los tratamientos de alta complejidad como la fertilización in vitro (FIV), la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), la ovodonación y la transferencia tubaria.
Según los especialistas consultados, la demanda de estos tratamientos registra un aumento continuo ya que, por un lado, se abastece de la población con problemas reproductivos (un 15% de las parejas en edad de concebir) y, por otro, de la maternidad tardía, entre otros comportamientos que caracterizan a la mujer actual.
Efectivamente, “a diferencia de lo que sucedía hasta hace pocas décadas, las mujeres estiraron hasta después de los 40 la edad para buscar un embarazo. Esto se debe al crecimiento profesional y laboral, pero también a las situaciones en las que las mujeres, luego de un divorcio, vuelven a armar una segunda pareja con la que quieren tener hijos”, explicó Fiszbajn.
Otra de las cuestiones que propicia el aumento de embarazos y nacimientos producto de la reproducción asistida es la cobertura estatal de los tratamientos. La cobertura de algunas técnicas en la provincia de Buenos Aires y la reciente media sanción que la Ley de Fertilización logró en Diputados, permiten estimar un aumento importante en la demanda.
En este contexto, “será de suma importancia la regulación de las diferentes situaciones procreacionales que surgen al ritmo de los adelantos tecnológicos y reproductivos“, concluyó Fizbajn.