Un informe del Departamento de Salud norteamericano acusó a las productoras de cigarrillos de llevar adelante una estrategia conciente para mantener al consumidor cautivo. Aclaró que para la administración Obama la lucha contra el cigarrillo es “prioritaria”
El trabajo del Departamento de Salud y Servicios Sociales del gobierno de los Estados Unidos fue presentado ayer. En el texto se señala que la lucha contra el tabaquismo es “prioritaria” para la administración de Barack Obama.
En el informe, la oficina de Salud Pública acusó también a las compañías tabacaleras de haber “diseñado deliberadamente” los cigarrillos y otros productos de tabaco “para ser adictivos”. Agregó que los nuevos artículos que estas empresas publicitan como “más seguros” también son “peligrosos y adictivos”.
Regina Benjamin, directora de Salud Pública, indicó que una tercera parte de las personas que alguna vez probaron cigarrillos son ahora fumadores diarios.
Por su parte, la secretaria de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos, Kathleen Sebelius, afirmó que el gobierno de Barack Obama “ha aumentado los esfuerzos para reducir el consumo de tabaco, implementando la legislación para regular los productos, invirtiendo en los esfuerzos locales y ampliando el acceso a los tratamientos de deshabituación“.
“Esta tarea seguirá siendo una prioridad de nuestra administración”, agregó la funcionaria.
Tanto Thomas Frieden, director de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), y Margaret Hamburg, representante de las autoridades que regulan los medicamentos y los alimentos en ese país (FDA), opinaron que esta investigación también muestra cómo reducir el tabaquismo.
“El mayor impacto sobre el tabaquismo se logra aumentando el precio de las cajetillas, prohibiendo fumar en espacios públicos, ofreciendo tratamientos de deshabituación accesibles y combinando esto con campañas en los medios de comunicación y otras iniciativas”, indicaron ambos en el informe.
En los Estados Unidos, y según cifras de los CDC, un 23% de los adultos fuma y y también lo hace un 17% de los adolescentes. El tabaco mata cada año a 443.000 norteamericanos (lo que equivale a uno de cada cinco fallecimientos que se registran en el país), principalmente de cáncer, enfermedad cardíaca y pulmonar.
La administración pública de ese país destina más de 193 millones de dólares anuales en atención sanitaria y pérdida de productividad por el tabaquismo.
FUENTE: Reuters y Europa Press.